
Los albanos se denominan a sí mismos "hijos del águila". Dicho en albano "shqiptäre". Durante décadas vivieron al margen de la política y casi en un completo aislamiento externo. Recién en los años '90 los albanos aparecieron en los titulares de los diarios: primero en 1999 cuando familias albanas desesperadas intentaron alcanzar las costas de Italia en barco y luego por la guerra del Kosovo cuando el país fue la salvación de muchos refugiados. La población tremendamente pobre no vaciló en ayudar a los albanos que huían del Kosovo.
La historia del país se retrotrae al año 900 a.C. En las costas jónicas surgieron asentamientos griegos. Los ilirios, que son considerados antepasados de los albanos, fueron vencidos por los romanos en el año 229 a.C y así el Ilirium se transformó en provincia romana. Los orígenes de la actual lengua albana se atribuyen al ilírico, una lengua indogermánica única en su tipo. Los dos dialectos albanos principales corresponden a cada uno de los grupos étnicos que pueblan el país: el guego se habla en el Norte del país, el tosco prevalece en el Sur.
Tras 400 años de dominio turco, el país fue transformado por los grandes poderes europeos en un Principado independiente. Por presión de los pueblos vecinos la región del Kosovo y una parte del sur fue adjudicada a los serbios. En la Segunda Guerra Mundial Albania fue ocupada primero por tropas italianas y luego por tropas alemanas. El 11 de enero de 1946 fue fundada la República Popular de Albania. Hasta su muerte, el presidente fue Enver Hoxha. En los años '60 rompió con la Unión Soviética y se acercó a China. La desacreditada policía secreta denominada "Sigurimi" aterrorizaba a la población. Recién en 1985, tras la muerte de Enver Hoxha, el país fue tomando más contacto con el mundo.