
Es en la costa oriental de África donde el hombre aprendió a andar erguido. Muy variadas son las culturas que hace dos millones de años poblaron la región donde se encuentra la Kenia actual. Los primeros habitantes fueron pequeños grupos de cazadores que se asentaron en las extensas zonas de valle en el interior del país y allí se confundieron con tribus pertenecientes a los pueblos bantúes que habían emigrado de África Occidental. Algunos de estos pueblos africanos se dedicaron a trabajar la tierra mientras que otros continuaron su vida nómada ocupándose de la cría de ganado. Alrededor del año 1000 después de Cristo se asentaron además en las zonas costeras pueblos provenientes de Arabia y África del Norte que se dedicaron al comercio de ultramar hacia Oriente. En sus rutas hacia las Indias Orientales los portugueses establecieron asimismo bases en los puertos existentes en la costa.
El desarrollo de Kenia, hasta fines del siglo XIX casi independiente, terminó en 1895 al proclamar el gobierno de Gran Bretaña el protectorado de África Oriental (Kenia y Uganda). En 1920 Kenia pasó a ser colonia de la Corona Británica. Los campesinos nativos fueron desplazados a las zonas de reservados y sus tierras entregadas a colonos británicos. La influencia británica se puede apreciar incluso en la actualidad - en los uniformes de los colegios, en la costumbre del té a las cinco de la tarde y en las horas de cierre de los "pubs".
La literatura de Kenia refleja claramente todo este pasado. Las obras del escritor Ngugi wa Thiong'o se encuentran entre los clásicos de la literatura universal. Tratan de tradiciones y extranjerización, pero también de la resistencia de los africanos y de la dimensión cultural de la independencia de Kenia en 1963. La literatura asume una actitud crítica también ante el propio gobierno, que sin embargo ha conseguido mantener la estabilidad del Estado y de esta sociedad tan heterogénea.
Para los visitantes provenientes del extranjero Kenia es un país multifacético, así como lo es su historia y su cultura. La increíble variedad en cuanto a paisaje, flora y fauna han convertido a este país en uno de los preferidos como destino turístico: desde playas tropicales en la costa oriental bañada por el océano Índico hasta zonas situadas a mucha altitud y con bajas temperaturas; desde regiones semidesérticas hasta zonas de valles verdes y cadenas montañosas (en otro tiempo volcanes, ahora apagados o extinguidos).