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EXPO2000
1. Junio - 31. Octubre 2000
Perfil del País

Madagascar



Isla entre los continentes

Hace 100 millones de años que la isla de Madagascar está separada de África por el canal de Mozambique. Este hecho ha llevado a que se produzca, sobre todo en la fauna de la isla, una evolución muy singular que sin embargo se encuentra actualmente en peligro de extinción a causa de los repetidos desmontes que afectaron amplias superficies de la isla.

Los primeros asentamientos humanos en Madagascar, en su mayoría de origen malayo-indonesio,  se produjeron a comienzos de nuestra era. Su herencia se puede apreciar todavía en técnicas como la del cultivo de arroz y en tradiciones culturales y religiosas. También la lengua oficial actual, el malagasi, es una herencia de los primeros pueblos que habitaron la isla. Ya antes de la colonización había adquirido el malagasi una forma escrita latina uniforme, de forma tal que pudo imponerse más tarde frente al francés de los colonizadores.

A los malayos les siguieron los africanos, los indios, los árabes y posteriormente aventureros y colonizadores europeos. Todos estos grupos influyeron sobre la cultura y el estilo de vida en Madagascar. A comienzos del siglo XIX, el Reino de Merina, en la zona central montañosa, había sometido a los pueblos asentados en la costa apoderándose de prácticamente toda la isla. Bajo la influencia de misioneros y comerciantes europeos esta dinastía erigió un estado según el modelo europeo con una administración, una armada y un sistema de leyes centralizados. Este estado pudo mantenerse firme durante décadas frente a los intentos de conquista de los franceses. En 1896 Madagascar se convirtió en colonia francesa recobrando su independencia recién en 1960 después de una larga resistencia y numerosas rebeliones. Desde ese entonces se han sucedido en la isla tres repúblicas.
Pero hay algo que todos estos cambios no han podido modificar: Madagascar es uno de los países más pobres del mundo. Los precios ofrecidos por sus productos agrícolas     se encuentran en el mercado permanentemente en baja. La mayoría de la población vive en y del campo. De esta forma Madagascar sigue estando caracterizada por una economía de pequeños campesinos que organizados en cooperativas se dedican al cultivo de café, claveles, vainilla, sisal, frutas tropicales y hortalizas.