
Austria perdió el rol político de gran potencia internacional con la Primer Guerra Mundial. Sin embargo sigue siendo una potencia mundial en el área de la música y la cultura. En la Semana del Festival de Viena y en los Festivales de Salzburgo y Bregenz se presenta la elite musical internacional.
Durante más de 600 años la Austria católica de la Casa Habsburgo se contaba entre las potencias europeas líderes. Los Habsburgos ganaron esta posición gracias a una ingeniosa política de casamientos que, en determinadas épocas, se extendió hasta España. El dicho popular "otros podrán hacer la guerra pero tú, feliz Austria, tú te casas" se convirtió en frase célebre.
El asesinato del Príncipe heredero Francisco José en 1914 desencadenó la Primer Guerra Mundial. Después de la derrota en 1918 la Austria germanoparlante se transformó en república. Como ciudad-capital, Viena es a la vez uno de los nueve Estados federados. Sus famosos cafés y tabernas de vino nuevo han hecho historia. Desde la música clásica hasta la "Segunda Escuela Vienesa" de Schönberg, Alban Berg y Webern, Viena siempre ha sido un imán para músicos y compositores.
La ciudadela de las Naciones Unidas -UN-City- alberga numerosas suborganizaciones. Además, allí tiene sede la OSZE, la Internacional Socialista, y la OPEC. El país ha jugado un importante rol de mediador en numerosos conflictos internacionales.
Austria se ha convertido en una ansiada meta turística gracias a su bello paisaje con Los Alpes y el valle del Danubio y su alta calidad de vida. El turismo es un factor económico de importancia. Las montañas y el agua ofrecen además excelentes condiciones para la utilización de energía hidroeléctrica que cubre dos tercios de las necesidades de consumo energético de la población. La inauguración de la única central atómica austríaca fue impedida por el veto negativo de un referendum popular en 1978.