
En la capital de Zambia, Lusaka, se escribió en el siglo XX una parte importante de la historia de África: aquí votaron en los años 70 y 80 los dirigentes de los estados de primera línea por una política en contra del apartheid en África del Sur; en 1980 se fundó aquí también la Comunidad de Desarrollo para África del Sur, SADC; en Lusaka se firmaron también varios tratados de paz. A causa de la importancia económica del "cinturón de cobre", situado al norte de la capital, convergen en Lusaka los enlaces de carretera y ferrocarril de la región.
Al independizarse en 1964, Zambia era el segundo país más importante en lo que respecta a la producción de cobre. Los zambianos se veían ante un futuro prometedor, ya que su Estado, como ellos mismos decían, había nacido "con la cuchara de cobre en la boca". Pero en los años 70 cayeron los precios del cobre en el mercado mundial. La dependencia del "oro rojo" se vengó. El país tuvo que endeudarse para poder importar productos alimenticios. En el 2005 la explotación de cobre a gran escala habrá dejado de ser rentable.
Zambia es un país plurilingüe sin un grupo étnico dominante. Kenneth Kaunda, el respetado humanista de la primera generación de presidentes del África independiente, consiguió mantener unida a esta población de tanta variedad cultural y lingüística. Durante casi 20 años gobernó con el United National Independence Party como único partido. Entre los logros de esta época se encuentra la reestructuración del sistema escolar: en 1965 concurría a la escuela menos del uno por ciento de la población zambiana, treinta años más tarde era alrededor de un 90 por ciento.
Con el relevo de Kaunda en 1991 se volvió a introducir en Zambia el sistema pluripartidista y la economía fue privatizada. Actualmente hay varios cientos de establecimientos agrícolas que trabajan con los métodos de cultivo y cría de ganado más avanzados. La mayor parte de la población, sin embargo, sigue autoabasteciéndose con maíz, mandioca y mijo cultivados según los métodos tradicionales.