
Dar es Salaam - "Puerta hacia la paz" - es el nombre de la gran ciudad portuaria junto al Océano Índico, capital de Tanzania. "Aquí los hombres prefieren hablar entre ellos a luchar unos contra otros" - así define el fundador del Estado Julius Nyerere a sus compatriotas. Además de los grupos árabes e indios que habitan en la costa y en Zanzíbar, conviven en Tanzania más de cien pueblos africanos en forma pacífica. Un importante lazo de unión entre ellos es su lengua, el swahili, una lengua cuyos testimonios escritos se remontan a la antigüedad y dan cuenta de culturas avanzadas y épocas precoloniales.
Tanzania, primero colonia alemana, posteriormente británica, se independizó políticamente en el año 1961. El nuevo gobierno intervino activamente a favor de la independencia y unidad de los países africanos. Tanzania se convirtió en país de refugio para los perseguidos provenientes del sur de África y ofreció una plataforma internacional a la resistencia de esos países contra el dominio de los blancos.
Tanzania - con este nombre se asocia también el Serengeti, el gran Parque Nacional en el noroeste del país. Los costosos esfuerzos del gobierno para proteger la naturaleza y la fauna del parque son dignos de respeto. También está Zanzíbar, la Isla de los Aromas, la isla de ensueño de Simbad el Marino. Esta antigua sultanía árabe la recibieron los británicos de manos de Alemania a cambio de la isla Helgoland. En el año 1964, un año después de lograr su independencia, Zanzíbar, la unión de Tanganica y Pemba (isla del Océano Índico) se unieron formando la República Federal de Tanzania.